Historias de lucha por la libertad y la solapada figura de la traición al General Güemes y a su pueblo.

Historias de lucha por la libertad y la solapada figura de la traición al General Güemes y a su pueblo.
Bueno… bueno. Da la impresión, se me ocurre a mí, no sé, que nuestro héroe gaucho Don Martín Miguel de Güemes, quiere salir de su tumba para darnos un buen reto a todos los salteños. A unos por acción y otros por omisión de no defender la Patria como él vivió y soñó hasta con su muerte, defendiendo la incipiente nación.
El General, debe estar que salta de la bronca al ver que, en su honor, se realizan desfiles, con consignas de revolución patriótica, pero que, en realidad, en algunos casos, no es más que el carnaval de las traiciones a los principios que él, en vida, supo defender y atender con la misma disciplina que él se imponía. Es el escenario oportuno que muchos oportunistas de la política, con su estampa de figurete, aprovechan para dar comportarse como los modernos fariseos, diciendo una cosa y haciendo, sobre todo cuando se trata sus status social, económico o político, sin importar si en ello perjudica a muchos de sus conciudadanos o va en desmedro de los altos intereses de la patria y de sus habitantes.
Poco les importa, a estos figuretes de la farándula gauchesca que nada tiene que ver con la historia y el fervor que los verdaderos gauchos veneran a su General, cada 17 de junio y todos los días del año.
El General Martín Miguel de Güemes, se supo ganar el fervor y el amor de sus gauchos “infernales”… porque él era no sólo su líder, sino el padre, el hermano y el soldado que, a la par de sus valiente guerrero, salía a ponerle el pecho a las balas, como decimos comúnmente, aun desafiando (por la independencia de la Patria, desde su tierra gaucha que era su Salta amada), al centralismo porteño que, a base de traiciones y bufoneadas palaciegas, quería doblegar a sus propios patriotas del interior, para quedarse con el premio mayor que les daba el manejo de la renta nacional en Buenos Aires.
Los que mataron al General, en ese entonces, hoy tienen en espejo a algunos de sus seguidores, ahora disfrazados de gauchitos faroleros que siguen confabulando y actuando en contra del pueblo; creyéndose superiores. De ahí que se comportan, y por ahí lo disimulan muy bien pero que se le sale, a flor de piel, los verdaderos casta que son; enquistado, cual zánganos, en los espacios de poder, siempre en beneficio propio o de sus amigos o familiares y en contra del pueblo.
Por eso digo que, si el General se levantara de su tumba, los echaría a todos ellos que, en nombre de la justicia social y de los principios de la doctrina peronista, hasta llegaron a ser, legisladores provinciales, municipales, nacionales y también gobernadores e intendentes.
Y ahí se mostraron tal cual son. Y últimamente tenemos algunos ejemplos, como legisladores nacionales (diputados y senadores nacionales por Salta), que levantaron la mano apoyando el programa de ajuste del Javo Milei, para destruir el estado, mientras siguen con la misma costumbre de rapiña y corrupción que dijeron venir a combatir, defraudando a la gran mayoría de los argentinos que sufren el ajuste, mientras los herederos de esos traidores a Güemes, siguen engrosando sus cuentas bancarias, en desmedro de los trabajadores y marginados del país.
Que no me vengan ahora con excusas vagas y sin sentido. Quién les puede creer, ahora, que votaron esas leyes de ajuste para darle gobernabilidad al gobierno nacional. Y en aras de qué.
Decir que votaron las leyes de ajuste y quita de los derechos a los trabajadores, a la educación, a la salud, ¡a los jubilados! Pero está visto que el Presi libertario que tenemos, lo único que quiere (y lo está demostrando abiertamente) es enajenar el patrimonio de la Nación, enajenar y regalar nuestro tierras y patrimonios a los extranjeros…sometiendo a un estado de esclavitud o sumisión a la gran inmensa de los argentinos.
Mientras tanto, con las leyes que les aportaron nuestros legisladores, nuestra provincia no tiene los recursos necesarios para brindar más y mejor salud; más y mejor educación; más y mejores corredores viales para progresar y desarrollarnos como provincia; y las más de las veces salir a cubrir las necesidades de los discapacitados porque, como en todo, la Nación no se hace cargo de nada.
A 205 años de la muerte del Gral. Martín de Güemes, muchos de nuestros gobernantes, y legisladores deberán hacerse el mea culpa y realizar un verdadero desagravio a la memoria de un salteño que supo dar todo de si para que seamos una patria libre y soberana; y rever de mirar el sufrimiento de su pueblo que ya no da más de angustia y de falta de esperanzas.
Y si algunos de los que leen estas líneas, creen que estoy diciendo necedades, lo siento. Pero creo que más de uno tendrá que ponerse ese sayo que, el tiempo sabrá dar su verdadero veredicto.
“Que Dios y la Patria nos demanden “… juraron.






