Cuando Colón llegó a este continente, que luego llamaron América, aquel aciago 12 de octubre de 1492, hace exactamente 534 años, comenzó la llamada globalización, y un proceso de sometimiento de las culturas nativas de este continente y las culturas del continente de África, por la cultura europea.

Europa se lanzó como un ave de rapiña sobre los otros continentes, América, África, Asia y Oceanía.  Se calcula que cerca de 100 millones de personas habitaban este continente, y muchas, millones, pertenecientes a diversas culturas americanas fueron desaparecidas en el proceso de esclavización para expoliar los recursos naturales, preciosos, estratégicos, etc. americanos, que financiaron el desarrollo europeo; y con la desaparición de los braceros nativos, se necesitó otra mano de obra esclava, la negra, que fueron arrancados de su continente, en decenas de millones.

 

          Colón lo escribió en la primera hoja de su diario,” con 50 hombres podemos someterlos y hacerlos hacer lo que nosotros queramos”. Es lo que pasó en los siglos siguientes.  África es el continente de la sociedad más pobre del mundo, y la llamada Latinoamérica, aun no puede terminar de desarrollarse.

 

          Como muy bien dijo nuestro querido Ezequiel Martínez Estrada,” la historia que tenemos, es una historia escolar, incompleta, la verdad, nos ha espantado siempre”. En el año del Bicentenario, 2010, el Poder Ejecutivo, Sra. Cristina Fernández de Kirchner, reemplazó el decreto de Hipólito Yrigoyen de 1917, en cuyos fundamentos hay toda una celebración a los comerciantes, guerreros, sacerdotes, menestrales, que llegaron al parecer a un continente deshabitado, pues, no hay una sola mención a la población nativa. Fue en la presidencia de Cristina Fernández, que se decretó el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Para reflexionar, vindicar, que somos una sociedad diversa, que Nuestra Patria fue parida por el vientre de tres mujeres, la mujer india, la mujer negra y la mujer inmigrante, y que esa diversidad, permite el enriquecimiento mutuo, éste intercambio es el que figura entre las grandes tradiciones de la Humanidad, y es el que nos ofrece las mejores perspectivas para el abordaje de la sobrevivencia de nuestro espíritu. JALLALLA JALLALLA (voz de triunfo aymara)

 

OHAPEHEN ONAHT LAWOO (Nosotros somos flor de la tierra voz wichi)

 

Agustín Bocha Fernández