De entre todos los problemas que arrastran Salta y los salteños, sobresale el persistente deterioro de los subsistemas de Salud (obras sociales sindicales, prepagas, hospitales públicos).

Aunque de tanto en tanto surgen, en Salta, inquietudes aisladas y débiles, reina un clima de ignorancia y de resignación en donde prevalecen las acciones de tinte corporativo.

 

La crisis de las Obra Sociales Sindicales y la reducción de la cobertura de las empresas de medicina prepaga sobrecargan al sistema público provincial de Salud.

 

Este panorama es, seguramente, consecuencia de varios factores:

 

  • Cuasi monopolios en los medicamentos,

 

  • Mala gestión,

 

  • Falta de inversión.

 

Y, sobre todo, la modificación de las ecuaciones que -hace décadas- fundaron la economía de la salud en la Argentina.

 

Las prestaciones médico-farmacéuticas, de la mano de la especulación y de la creciente tecnificación, se han encarecido muy por encima de los salarios y, por tanto, de las cargas sociales que financian a las Obras Sociales.

 

A lo que se suman dos datos relevantes:

 

  1. a) El hecho de que más del 50% de los que trabajan en Salta lo hacen sin los registros que dan origen a las contribuciones al sistema semipúblico de salud;

 

  1. b) La caída del poder adquisitivo de los salarios en blanco.

 

Pero hay un problema de mayor envergadura: la postergación o irrelevancia de políticas de prevención. La generalidad de los actores del sistema de salud apuesta por la medicina tradicional en demérito de la educación para la salud. 

 

La organización institucional de la salud no privada (con un segmento centralizado y otro federal) y la falta de comunicación y articulación entre las Obras Sociales Sindicales y los entes provinciales (por caso, el IPS), añaden dificultades al de por si complejo panorama.

 

Hay indicios de que es necesario avanzar hacia la provincialización de las prestaciones de salud. Es decir, hacia la creación de un sistema, de base legal provincial, que articule y coordine a la mayoría de los actores (prestadores, médicos, clínicas y sanatorios, Obras Sociales, sindicatos, empleadores, IPS, ministerio provincial de Salud).

 

Cuando hablamos de esta mayoría de actores asumimos la imposibilidad de insertar dentro del sistema a las empresas que fabrican medicamentos.

 

Con estas preocupaciones a la vista, el Foro de Observación de la Calidad Institucional de Salta estudia la posibilidad de alentar una mesa plural encargada de analizar la situación y proponer líneas alternativas de actuación. 

 

Si bien hay razones para pensar la reforma del Sistema Nacional de Obras Sociales Sindicales como una prioridad ante su crisis financiera y prestacional, hay espacio también para diseñar un sistema provincial.

 

Habrá que hacerlo, más temprano que tarde, con transparencia, libertad de elección, control externo y participación de los actores del sistema. Los trascendidos acerca de un mecanismo opaco de recupero de las deudas de las OOSS con los hospitales provinciales, van en sentido opuesto al propiciado en estos párrafos.

 

Preguntas a los expertos

 

¿Cómo ve usted la situación de la salud y de los prestadores en Salta?

 

¿Cómo valora las propuestas y consideraciones del señor Gobernador de la Provincia en su reciente libro “Federalismo y Progreso”?

 

¿Cree usted posible avanzar hacia un sistema provincial de salud universal, cogestionado y articulado con todos los actores y con eje en el IPS transparente, participado y reconvertido?

 

Salta, 28 de octubre de 2026.

 

(*) En FOCIS, Foro de Observación de la Calidad Institucional de Salta, estamos interesados en conocer la opinión de médicos y demás prestadores de salud, en relación a l proyecto de declaración que se acompaña.