A ver... a ver... funcionarios a mover la colita del sillón de sus despachos

Este año 2026, nos trajo algunas novedades y sorpresas... algunas son buenas y otras no tanta.
Parece que, a la luz de las últimas mediciones sobre la gestión de gobierno salteño, éste está adoleciendo de niveles de adhesión y confianza por parte de la gran mayoría de la población.
Y eso fue motivo de análisis por parte de los principales referentes del gobierno salteño, en una de las primeras reuniones de gabinete oficial, donde se sacaron todos los trapitos guardados, limpios y sucios.
Según se escuchó en radio pasillo del Grand Bourg, la cosa está que arde de puertas para adentro. Es que si bien algunos están respondiendo a las líneas de acción que les está reclamando el gobernador, Gustavo “Me da hasta ahicito”Sáenz; de estar más cerca de la gente y atender a sus demandas, algunos no dieron muestras de seguir ese ritmo de acción social y política, en territorio. Más bien se dedicaron a chapear cuando va el gobernador a alguna inauguración, pero casi no tiene contacto directo con la población... y tampoco busca contactarse con los intendentes del interior, que reprochan al gobernador que tal o cual funcionario no baja a sus territorios, y tampoco los atienden en sus despachos, cuando vienen a la Capital en busca de soluciones, muchas veces más que urgente.
De ahí que, hace unos días se discutió en gabinete, un método de trabajo político, donde todos los funcionarios tienen la obligación de trabajar para la gente y, mayormente, en el territorio donde efectivamente se ven los problemas y necesitan las soluciones que la gente pide por parte del gobierno de la provincia.
Y ahora se va a descentralizar la política comunicacional de las acciones del gobierno, en territorio específico. Acciones y obras que se realicen en determinado municipio o región, profundizar la comunicación y el mayor conocimiento de los hechos de gobierno en esa zona o región donde se realizan.
Una obra determinada puede ser vital y de mucha importancia para un municipio o región, y quizás le es indiferente para otros.
Según lo dijera un funcionario que desde tiempo que pide una mayor regionalización de las comunicaciones de las acciones del gobierno y del gobernador y sus ministros, que eso es una forma simple de poder informar a la gente, a lo largo y ancho de la provincia.
Lo que se pretende con esta nueva forma de hacer política del gobierno provincial, es estar más cerca de la gente. Pero para eso los funcionarios ya no puede seguir manejando la política de su sector a control remoto y sentado en su cómodo sillón de su despacho.
“Los muchachos tendrá que arremangarse los pantalones, ensuciar sus zapatos de barro y caminar la provincia para que la gente sepa que están trabajando. A mover el culito se ha dicho, es la consigna de esta nueva etapa del gobierno de Gustavo. Y el que no lo entienda así, entonces mejor que se vaya a su casa a gozar de la tranquilidad que, por ahí, no le da el ejercicio de la función” Decía un activo referente del gobernador.
Más allá de que si esta nueva impronta del gobierno, que conduce “Me da hasta ahicito” Sáenz, responde a una necesidad de reacomodar y mejorar la imagen del gobernador en un contexto económico social que generan las políticas de ajuste del libertario Javier Milei y donde el gobernador se muestra como su aliado - a pesar que no le da los recursos que le corresponde a la provincia y los salteños sufrimos las consecuencias de ello-, no deja de ser positivo que todos los funcionarios entiendan que son empelados de los salteños, y que deben bajar al territorio, para conocerlo (porque la verdad hay algunos que no saben queda tal o cual localidad.
Hay que gobernar, y se gobierna para la gente y no para un grupito. Y si no lo entiende eso, mejor que vuelva a su lugar de origen, a su trabajo anterior, a su empresa, a su estudio, y vean realmente que significa caminar la calle para ganarse un “cien” para llevar a la casa.
Esto es apenas un maquillaje de lo que me gustaría que sea para gobernador para la gente y la provincia.
Cierro diciendo que, en algunos aspectos, no coincido con el gobernador, en cuanto al apoyo que le da a Milei. Aunque me consuela saber que para el 2027 no salga apoyando a Milei. Esto último me dicen sus más allegados. Pero igual no estoy tan convencido. Por ahora quiero que institucionalmente se siga moviendo como el carpintero del oste, haciendo diligencias, pero no claudicando los intereses y valores de la provincia y los salteños.
Porque lo que nos quita el gobierno nacional, es lo que nos faltará para seguir brindando los servicios esenciales para los salteños.






