LA NORMALIDAD MENTIROSA

Presten atención, no se distraigan por nada.
Desde hace mucho tiempo repiten lo mismo.
A veces con más insistencia, a veces con menos insistencia, afirman como verdad bíblica que los problemas de las empresas son fundamentalmente dos:
- Las leyes laborales que facilitan la “industria del juicio”
- Los altos impuestos percibidos por los Estados
A mí me aburren porque no la quieren decir, aunque la vean. Los problemas con los trabajadores aparecen cuando los comercios no venden, porque cuando venden toman empleados, no echan. Y sobre el tema remanido de la industria del juicio, según la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, en los últimos 10 (diez) años hubo 257.011 sentencias definitivas sobre 13.000.000 de trabajadores formales e informales. Es decir, el 1,9%. 1,9% no parece una cifra muy impactante.
¿Vamos a cambiar las leyes que protegen a los trabajadores por ese 1,9%? No parece muy sexy.
Sobre el punto b. la cosa está menos clara porque según la UIA en la Argentina, las empresas por cada 100 dólares que ganan tienen que pagar 106 en impuestos (suponemos que la ganancia es después de impuestos) pero esta relación no quiere decir nada, está mal tomada, es solo para argumentar en la televisión, pero no significa nada.
Los tomaremos como válidos aunque los presentan quienes los quieren eliminar y por lo tanto me gustaría contar con otra fuente.
¿Y SI FUERAN HONESTOS EN LA EXPLICACIÓN?
Pero cada tanto, muy raramente, a alguno se le escapa la sinceridad y cuenta lo que realmente pasa.
Eso sucedió esta semana. En el diario Pagina 12, Víctor Hugo Arriola escribe un interesante artículo sobre el cierre de la Hilandería Alal S.A.C.I.F.I. (https://www.pagina12.com.ar/2026/02/08/cierre-de-fabricas-cuando-el-libre- mercado-deja-de-ser-una-abstraccion/)
Arriola busca explicar cómo un Excel en Buenos Aires o Davos, se transforma en un problema social y económico en el interior, dejando en la calle a 450 trabajadores.
Las razones que da el autor son las clásicas desde la mirada productivista (heterodoxia):
“Un tipo de cambio artificialmente bajo, es intervención. Abarata importaciones, encarece costos locales en dólares y erosiona la competitividad de la producción nacional. Si a eso se suma una apertura importadora acelerada, el resultado no es competencia: es sustitución. La industria local no compite con los textiles asiáticos; es desplazada por ellos.
En Davos, cerrar una fábrica puede leerse como una decisión estratégica. En Goya, es un golpe social. Trabajo que se pierde, comercios que venden menos, caída de la recaudación, ruptura del entramado productivo.”
Hasta acá podemos decir que es la opinión del periodista de Pagina 12, pero que pasa si leemos a la empresa.
LA UNICA VERDAD ES LA REALIDAD
Resulta que el comunicado de la empresa es claro y contundente, las causas de nuestro cierre son:
“caída del consumo,
tasas financieras inviables,
costos energéticos elevados,
atraso cambiario y
ruptura de la cadena de pagos.”
NO mencionaron ni el costo de los juicios laborales, ni el costo laboral siquiera, ni los impuestos en ningún caso. Porque el verdadero problema está entre esas decisiones que tomaron Milei y Caputo.
De los 5 argumentos, tasas financieras inviables, costos energéticos elevados y atraso cambiario son decisiones de Milei, las otras dos son su consecuencia.
La próxima vez que escuches a uno diciendo que “algo” hay que cambiar las Leyes Laborales, acordate de esto, en 2026 las empresas no cierran por los trabajadores, cierran por Javier Gerardo Milei.
Defendé el trabajo, defendé la Nación.






